Sencillas técnicas para leer más rápido

¿Te has preguntado alguna vez las ventajas de una lectura más rápida?  Conoce las técnicas para mejorar la rapidez a la hora de leer.

El lenguaje escrito es uno de los medios de comunicación y para ello necesitamos tiempo. Si estamos acostumbrados a leer libros, revistas, contenido en Internet, etc. notaremos que tenemos una lectura fluida, pero en caso contrario, podemos notar que tenemos ciertas carencias.

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Las ventajas de leer deprisa es que podemos memorizar contenidos y contenidos, y recibir todo tipo de información, empleando menor tiempo para ello. A través de una serie de técnicas podemos aprender a leer de forma más rápida y eficiente.

La importancia de leer deprisa

No sólo nos ahorramos tiempo leyendo cualquier tipo de contenido, sino que nos enriquecemos de cultura más fácilmente. La lectura es un deporte muy sano para nuestro cerebro, y si lo realizamos de forma eficaz, todavía mejor.

Si contamos con una buena actitud a la hora de leer, no nos distraemos por cualquier tontería, y mantenemos una rutina lectora, estaremos preparados para comprobar como mejoramos notablemente nuestra rapidez a la hora de procesar todo lo que leemos.

Podremos almacenar mayor contenido en nuestro cerebro, con muy poco tiempo y además procesaremos la información de manera que al mismo tiempo estaremos analizando lo que leemos, sacando nuestras propias conclusiones al respecto.

Técnicas para leer más deprisa

Como suele ocurrir con la mayoría de objetivos que queremos lograr, lo que más necesitamos son horas de práctica. Sin embargo, hay una serie de técnicas que pueden irnos bien a la hora de mejorar nuestra velocidad de lectura. A continuación te reflejamos algunas de dichas técnicas, que podrías poner a prueba.

Seguimiento del dedo

Una de las mejores técnicas para mejorar nuestra velocidad lectora es utilizar nuestro propio dedo índice como puntero. Marcando el ritmo con nuestro dedo, podemos obligarnos a incrementar la velocidad de forma progresiva y lo cierto es que los resultados son muy positivos en este caso. Simplemente vas colocando el dedo en la parte inferior de cada palabra que vas a leer  y de este modo marcas un ritmo constante o de progresión continua.

Movimientos en ‘S’

Una vez vemos que el seguimiento del dedo lo realizamos de forma correcta y nuestra velocidad lectora se ha incrementado, por poco que sea, es hora de pasar al siguiente nivel. Esta técnica consiste en desplazar el dedo un poco más rápido sin prestar tanta atención a todas y cada una de las palabras, sino haciendo un barrido en forma de ‘S’ de línea en línea, procurando que nuestro ojo siga el ritmo. Al principio puede que sólo te quedes con algunas palabras, pero este fenómeno hace que podamos resumir muy fácilmente el contenido de largos escritos, quedándonos precisamente con las palabras clave de cada línea.

Saltando líneas

Otra técnica todavía más avanzada es la conocida como el salto de líneas. En esta ocasión, lo que hacemos es señalar con el dedo palabra por palabra para que nuestros ojos lean correctamente. Pero en el cambio de línea, en lugar de pasar a la siguiente, nos la saltamos. De este modo, estaremos leyendo una línea sí una línea no, y debemos ser capaces de entender el contenido de lo que leemos, a la perfección.

A través de estas sencillas técnicas de dificultad ascendente, notarás como la velocidad de tu lectura va en aumento y mejorarás así tu experiencia delante de cualquier tipo de contenido escrito.

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