Técnicas para empezar a correr

Ni que decir tiene la importancia del deporte en nuestra vida, pero debido al desarrollo de la sociedad actual, muchos de nosotros acabamos teniendo una vida excesivamente sedentaria con lo que estamos perdiendo nuestra forma física e incluso abriendo la puerta a la aparición de enfermedades y en general una peor calidad de vida. Hoy vamos a recomendaros una serie de técnicas para empezar a correr a través de las cuales podéis guiaros y recuperar de nuevo esa energía que en realidad no desaparece con la edad como pueda parecernos.

Técnicas para empezar a correr

El problema de la vida sedentaria

Como comentábamos, en la actualidad tenemos una clara tendencia a ser cada vez más sedentarios, y esto está repercutiendo muy negativamente en la salud de todos nosotros. Muy posiblemente ésa sea la razón por la que nos estamos planteando empezar a correr, y sin duda alguna estaremos obrando de forma inteligente.

El hecho de no practicar ejercicio físico va anquilosando día tras día nuestro organismo, lo que se traduce en que nos faltan las fuerzas, nos mareamos con cierta asiduidad, padecemos dolores crónicos de piernas, brazos, espalda y cervicales fundamentalmente, nos sentimos mucho más estresados, nuestro colesterol y azúcar aumentan, estamos más desganados y no nos apetece hacer nada, etcétera.

Por ello vamos a empezar a correr como deporte para solucionar todos estos y otros muchos problemas.

Anímate a empezar a correr

Si estás pensando empezar a correr, en primer lugar debemos analizar el tiempo que hemos estado sin practicar ejercicio físico. Si es poco generalmente no vamos a tener prácticamente ningún tipo de problema, y en apenas unos días habremos conseguido volver a ponernos en forma. Sin embargo, si llevamos mucho tiempo sin realizar ningún tipo de actividad física o incluso tenemos una edad relativamente avanzada, lo primero que deberemos hacer es consultar con nuestro médico de confianza para que nos confirme que estamos preparados para emprender la actividad física o por contra deberemos realizar un procedimiento más paulatino y lento pero seguro.

La mejor forma de averiguar nuestro estado es mediante las pruebas de esfuerzo, a través de las cuales sabremos si estamos totalmente preparados para comenzar con la actividad.

Aun así es muy importante que el proceso lleve un ritmo adecuado, y es posible que las primeras semanas sea más indicado empezar a correr tan sólo dos días por semana, con un ritmo bajo y durante poco tiempo. Poco a poco veremos que nuestro cuerpo nos va pidiendo un mayor esfuerzo.

La alimentación; otro ingrediente esencial para empezar a correr

Y por supuesto, la alimentación también es una pieza fundamental si queremos empezar a correr, ya que vamos a necesitar todos los nutrientes imprescindibles para recuperar todo lo que hayamos perdido.

Por otra parte, si padecemos un importante sobrepeso, es esencial que comencemos a perder antes de ponernos a correr, o que en lugar de correr optemos por pasear, ya que de lo contrario nuestras rodillas y caderas pueden acabar sufriendo más de la cuenta.

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