Técnicas para hablar en público

Tarde o temprano, la mayor parte de nuestros lectores se encontrará en una situación en la que se verán obligados a hablar en público, un proceso que se puede llevar a cabo sin problemas, pero que al igual que cualquier otro, requiere un aprendizaje para conseguir sacar lo mejor de nosotros mismos. Por esa razón hoy vamos a explicar algunas técnicas para hablar en público que estamos seguros os serán de gran utilidad.

Técnicas para hablar en público

Conoce al público

En primer lugar, uno de los aspectos esenciales que deberemos tener en cuenta es la necesidad de conocer a aquellas personas para las que vamos a hablar en público.

Para ello empezaremos analizando si se trata de clientes, estudiantes, profesionales de un sector determinado, etc., de forma que podremos organizar y enfocar mejor nuestra exposición.

Hablar en público requiere ser organizado

Evidentemente, la organización también es esencial para conseguir un buen resultado. Es importante que lo llevemos todo preparado de antemano para realizar una introducción, desarrollo y conclusión que sean adecuados.

Conocer el tema

Otro aspecto también muy importante es que conozcamos lo mejor posible el tema que vamos a tratar. No olvidemos que la mayor parte de las veces que tenemos que hablar en público no nos limitaremos tan sólo a vomitar datos, sino que también dedicaremos un tiempo a contestar preguntas y aclarar dudas.

Si no conocemos adecuadamente el tema, lo que puede ocurrir es que nos encontremos con que no tenemos la capacidad de salir de lo que ya hemos soltado, y por supuesto no podremos resolver las dudas que se nos planteen.

En este sentido os aconsejamos que echéis un vistazo al artículo que escribimos acerca de las técnicas para memorizar, ya que esto os ayudará muchísimo a estar preparados frente a cualquier imprevisto, pudiendo encontrar la respuesta a prácticamente cualquier tipo de pregunta.

Escoger una extensión adecuada

Tampoco deberemos excedernos ni quedarnos cortos durante nuestra exposición. Dedicar poco tiempo hace que nuestros oyentes puedan quedarse con ganas de conocer mejor el producto, servicio o tema del que estemos hablando, pero excedernos en exceso los llevará a aburrirse y, muy posiblemente, a acabar desconectando cuando todavía nos quedan muchas cosas importantes que decir.

Tener claros nuestros objetivos

Para conseguir una buena exposición deberemos tener claros nuestros objetivos desde el principio.

En este sentido conseguiremos orientar mucho mejor nuestro propósito, transmitiendo nuestro mensaje de una forma mucho más efectiva.

Preparar una buena conclusión

Además de aportar una conclusión a cada punto que tratemos, también es imprescindible crear una conclusión general acerca del tema, y en ella incluiremos todos los conceptos que consideremos necesarios y que deban ser tenidos en cuenta por nuestros oyentes.

Eso sí, no debemos olvidar que se trata de una conclusión, por lo que evitaremos excedernos demasiado en el tiempo y conceptos.

Utilizar sistemas de apoyo

Finalmente podremos utilizar cualquier tipo de sistema de apoyo que consideremos útil, pero sin por ello dejar de prestar atención y dirigirnos siempre a nuestro público.

Proyectores, ordenadores, pizarras, documentación, etc. todo ello nos puede ser de mucha utilidad siempre y cuando lo utilicemos de forma adecuada.

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